lunes, febrero 12, 2007

El engaño de dios

Bertrand Russell

Si yo sugiriera que entre la Tierra y Marte hay una tetera de porcelana que gira alrededor del Sol en una órbita elíptica, nadie podría refutar mi aseveración, siempre que me cuidara de añadir que la tetera es demasiado pequeña como para ser vista aún por los telescopios más potentes. Pero si yo dijera que, puesto que mi aseveración no puede ser refutada, dudar de ella es de una presuntuosidad intolerable por parte de la razón humana, se pensaría con toda razón que estoy diciendo tonterías. Sin embargo, si la existencia de tal tetera se afirmara en libros antiguos, si se la enseñara cada domingo como verdad sagrada, si se la instalara en la mente de los niños en la escuela, la vacilación para creer en su existencia sería un signo de excentricidad, y quien dudara ameritaría la atención de un psiquiatra en un tiempo iluminado, o la del inquisidor en tiempos anteriores.

Richard Dawkins
A diferencia de la creencia en la tetera de Russell, la religión es poderosa, influyente, exenta de impuestos y se la inculca sistemáticamente a niños que son demasiado pequeños como para defenderse.

Estoy leyendo "The god delusion" ("El engaño-ilusión de dios"), el último libro de Richard Dawkins. Me parecen especialmente interesantes sus planteamientos respecto al "debido respeto" hacia las religiones por parte de los que, como él y yo, somos ateos: independientemente de que siempre hay que respetar a las personas, ¿respeto por la idea de la existencia de dios? el mismo que el que debo mostrar por la idea de la existencia de la tetera de Russell. O dicho de otro modo: que no se pueda demostrar la existencia o no existencia de una cosa no implica que ambas opciones tengan la misma probabilidad y merezcan por tanto ser tenidas intelectualmente en cuenta en igualdad de condiciones.

Si os interesa, he encontrado un vídeo del propio Dawkins con subtítulos en castellano sobre el tema.

4 comentarios

Insignificante dijo el 13/2/07 1:19 a. m.

Hombre, la tetera de Russel no aporta ningún consuelo en relación con la muerte, ni elimina ninguna incertidumbre con respecto al sentido de nuestra existencia, ni promete ninguna recompensa futura para nuestras buenas acciones. La religión hace todo esto y mucho más. Me temo que mientras seamos incapaces de aceptar lo insignificante de nuestra existencia el espejismo de dios seguirá existiendo. Dios es simplemente una proyección de nuestras carencias y debilidades.

Sobre el supuesto respeto que hay que tenerle "porque sí" a las religiones, opino lo mismo que Dawkins. Los dogmas de fe de la iglesia católica tienen la misma validez intelectual que, por poner un ejemplo, las ocurriencias de los cienciólogos. Curiosamente, está bien visto hacer burla de los segundos, pero no de los primeros.

Saludetes!

Aquiles dijo el 13/2/07 7:48 a. m.

Por ejemplo, algo que resalta Dawkins en su libro es que tendemos a ocultar las guerras de religión (la "limpieza étnica" de los balcanes, los enfrentamientos en Irak "sectarios", los "conflictos" de Irlanda... todo eso no son más que guerras de religión, pero los medios no lo dicen. Hay demasiado respeto a la superstición.

A mí me encanta cuando en el libro sugiere que la educación religiosa en ninyos pequenyos es una forma de abuso infantil.

Evaristo dijo el 13/2/07 8:51 a. m.

Totalmente de acuerdo con los dos.

Lo curioso es que, en determinadas sociedades, si no bautizas a tus hijos, o les mandas a clase de religión, o a que hagan la primera comunión, la gente te mira como si estuvieses maltratando a tus hijos. Como si fueses tú el que les estuviese dando una mala educación o el que estuviese dejando que sus ideas influenciasen negativamente en el desarrollo de los niños.

Saludetes...

Puertorriqueño dijo el 25/3/07 5:25 p. m.

Por favor me gustaría saber donde puedo encontrar este libro, "El engaño de dios" en idioma español. Si sois tan amable y me indican se lo voy a agradecer.

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