lunes, diciembre 29, 2008

Los santos inocentes

Después de realizar su particular versión del milagro de los panes y los peces, multiplicando por 10 el número de asistentes a la manifamisa "por la familia", el cardenal arzobispo de Madrid dijo ayer que la familia fetén es aquella que tiene "un padre y una madre" que "se aman hasta la muerte" y "engendran a sus hijos", y puso como ejemplo a la "Sagrada Familia de Nazareth":

(...) el modelo de Nazareth, la posibilidad de vivir la familia en la integridad y belleza de su ser como comunidad indisoluble de amor y de vida, fundada en la donación esponsal del varón a la mujer y de la mujer al varón y, por ello, esencialmente abierta al don de la vida: a los hijos (...) Los niños necesitan de sus padres. Necesitan del amor de un padre y de una madre para poder ser engendrados, traídos al mundo, criados y educados (...)

Cuando el varón y la mujer se entregan mutuamente para toda la vida en el verdadero matrimonio, se aman. Cuando no impiden que de la donación mutua de sus personas –de sus cuerpos y de sus almas– brote una vida nueva, la de sus hijos, pro-creados con Dios, están amando profundamente

De forma que el ejemplo de familia cristiana está en María, José y Jesús de Nazareth. O sea: una familia judía formada por una madre soltera, un padre adoptivo y un único hijo que a su vez ni se casó ni tuvo descendencia. Así, San José, ese marido ejemplar que no tuvo ningún hijo en todos los años que estuvo casado, es reconocido por la Iglesia Católica como patrono de la Familia, patrono contra el Comunismo y la Relajación Moral (toma castaña) y protector contra la Duda (qué bromas más jodías se gasta esta gente). Sobre María, esa esposa y madre ejemplar, el gran debate entre Protestantes y Católicos sigue siendo, 20 siglos más tarde, si hubo o no hubo chiquichiqui con su esposo. Y luego está Jesús, que, si bien según la tradición judía de aquella época debía haberse casado entre los 18 y 24 años, con 33 todavía andaba soltero y sin compromiso (y con unas tracas que pa qué).

Que este sea el ejemplo en que se basa esa familia idílica cuyos miembros se aman hasta la última gota de su sangre y procrean hasta la última gota de su semen, es ya de por sí suficiente inocentada. Pero que quienes más hablen de esto sean encima unos solterones que no han cambiado un pañal en su vida y respetan tan poco a las mujeres que les tienen prohibido acceder a los puestos que ellos ocupan, pues qué queréis que os diga.

2 comentarios

eulez dijo el 30/12/08 11:07 a. m.

Efectovamente. Lo que pasa es que esto de la religión (y sobre todo las organizaciones religiosas) no hay quien lo pille si lo piensas un poco. La Iglesia Católica debería ser consciente de que todo lo que dice es contradictorio y subjetivo y quedarse en un rinconcito hablando a sus fieles sin joder a los demás. Que suficiente tenemos como para aguantar estas gilipolleces de curas.

Fet dijo el 30/12/08 11:40 a. m.

María se la pegaba a José, José creía en palomas preñadoras (probablemente centeno con cornezuelo, de lo que se deduce que le iba lo de la psiconáutica y Jesús era gayer.
Joder con el modelo católico de familia...

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