martes, enero 11, 2011

Por qué soy socialdemócrata

Tomo prestada la reflexión de Paul Krugman, que lo explica mejor que yo (traducción libre):

(...)debemos tratar de crear la sociedad que cada uno de nosotros querría si no supiéramos de antemano quién íbamos a ser. Y creo que esta visión lleva, en la práctica, a algo así como el tipo de democracia que la sociedad occidental ha construido desde la Segunda Guerra Mundial - sociedades en las que el trabajador con talento y/o suerte puede hacerse rico, pero en las que parte de esa riqueza se dedica a través de los impuestos a pagar una red de seguridad social, ya que podría haber sido uno de los que fracasa.

Una sociedad así no se corresponde con ningún tipo de ideal abstracto, ya sea "la gente debería poder conservar lo que gana" o "de cada cual según su capacidad, a cada cual según sus necesidades". Es un compromiso muy poco utópico. Pero funciona, y es un arreglo bastante decente (más decente en algunos países que en otros).

Esa decencia es lo que está bajo ataque ante las reclamaciones de que es inmoral privar a los ganadores de la sociedad de una parte de sus ganancias. No lo es.
Lo de "tratar de crear la sociedad que cada uno de nosotros querría si no supiéramos de antemano quién íbamos a ser" me parece un interesante concepto que bien podría provenir de la teoría de juegos. Probablemente sea la estrategia más optima, pero de lo que no me cabe ninguna duda es de que es la estrategia más justa.

5 comentarios

Jcl dijo el 11/1/11 7:37 p. m.

Por otro lado, esa idea (en el caso de que esa sociedad fuera "realmente" igualitaria), eso sólo potenciaría el "no hacer nada" de cada uno, puesto que "no importa lo que hagas, vas a tener lo mismo que los demás, dejemos que los demás trabajen", y si todo el mundo hiciera eso, todo se iría a la más mísera de las ruinas.

Se puede decir que no todo el mundo es así... y sería cierto, pero especialmente España y la cultura española son "excesivamente" propensas a eso, para que esa idea utópica funcione.

Conste que no tengo ninguna solución al tema... no me parece bien tampoco una sociedad totalmente "capitalista" (si tomamos "capitalismo" como antónimo de "socialismo")... es sólo que los extremos no creo que sean correctos... y tanto es un extremo "ser socialdemócrata", como lo es "ser capitalista"... así que en lineas generales, no suelo estar de acuerdo con ninguna de las posturas de la gente que proclama "ser " :-)

Yo si algo soy... es yo, y no lo que cualquier otro defina (... o eso intento! :-) )

Saludos!

Evaristo dijo el 11/1/11 9:57 p. m.

Jcl, imagino que estás pensando en una sociedad donde se pagan millones de euros de subsidios a los vagos, pero es que no va por ahí. Es probable que el párrafo que he elegido no fuera el más adecuado para que te hicieras una idea completa de lo que quiero expresar. Leyendo el post completo de Krugman y el orignal que él enlaza se entiende mejor. Se trata, lo dice el título del post que enlazo, de potenciar la "igualdad de oportunidades", que no tiene nada que ver con el "no hacer nada" o con que "no importe lo que hagas". Te sonará quizás más el término de "cohesión social", que se usa más en España. Se trata, y vuelvo a citar a Krugman (el enlace está en su post), de que:

"(...) el acceso a una buena escuela, una buena atención médica y oportunidades de trabajo dependen mucho de elegir los padres adecuados (...) eso no quiere decir que el sistema que tenemos tenga que ser eliminado: la búsqueda de Utopía, la justicia económica perfecta, ha demostrado ser la carretera al infierno, mientras que el capitalismo del estado del bienestar -una economía de mercado con los bordes suavizados por una fuerte red de seguridad— ha producido las sociedades más decentes que se han conocido. Se trata, sin embargo, de que quienes alegan que transferir parte de las ganacias de los más afortunados miembros de la sociedad a los menos afortunadoses es una vil injusticia están cerrando los ojos a la obvia realidad de cómo funciona el mundo".

Jcl dijo el 12/1/11 7:08 a. m.

Evaristo... en esencia viene a decir lo que yo comentaba: que los extremos ideológicos no funcionan. ¿Socialismo? En cierta medida, claro que si... ¿Capitalismo? También, en cierta medida... incluso al comunismo le podríamos encontrar cosas buenas si nos olvidáramos de la naturaleza del ser humano y nos centrásemos en la... "teoría".

En la práctica sin embargo, en la historia (no tan antigua) tenemos infinidad de ejemplos que demuestran que esos sistemas no funcionan, y que llevan inexorablemente a la ruina de muchos para el crecimiento de unos pocos.

Si queremos considerar la España actual como socialista (algo que yo no comparto, a pesar del nombre que tiene el partido político gobernante), vemos como en estos años, en lugar de promover la igualdad entre clases sociales (o la desaparición de las mismas, que viene a ser la tendencia teórica del socialismo desde Marx), no sólo no se ha conseguido, sino que se ha incrementado la diferencia entre las mismas: "hoy los ricos son más ricos y los pobres más pobres" (por decirlo de manera trivial).

Si nos vamos a ejemplos más extremos, como el "supuesto comunismo" de China (y sí, he estado allí, varias veces, y no como turista), allí parece que la aplicación "práctica" del comunismo está en contra de la ideología misma, parecen empeñados en hacer lo contrario de los ideales que supone el ser "comunista", y la diferencia entre estratos sociales es inmensamente brutal (infinitamente más que aquí).

Por supuesto, estoy hablando sólo de la parte económica de la ideología, pero estarás conmigo en que la economía de una sociedad (al menos una sociedad moderna) es siempre el motor que hace que el resto se pueda dar: si no hay dinero, no hay nada.

Yo desde luego, no soy experto en política, ni en ideologías... y seguro que todos mis argumentos son rebatibles... pero si algo soy, es observador, y soy capaz de ver lo que pasa a mi alrededor, y además me vanaglorio de viajar bastante, y ser capaz de mirar a mi alrededor y ver lo que pasa en otras sociedades y culturas -e ideologías- distintas a la mía.

Hasta ahora todas las que he visto que aplican activamente (y no sólo como una palabra en el nombre del partido político de turno) el socialismo, a pesar de lo buena que pueda sonar la teoría, en la practica fallan estrepitosamente, y consiguen prácticamente el efecto contrario... pero es que es peor aún: cuando se consigue (teóricamente) más activamente lo que se busca, al final sólo se consigue la ruina (tanto ideológica como económica) de dicha sociedad: véase la URSS, China, Cuba...

Y si, China puede ser una potencia emergente (así como la URSS fue la segunda potencia mundial en su día), pero eso es hablar de China, o de la Unión Soviética como "ente"... si nos fijamos en su "sociedad", sólo podemos ver a unos cuantos ricos dirigiendo al "ganado" para hacerse aún más ricos. Eso, en mi opinión, va en contra de cualquier idea o teoría socialista, y se parece más al feudalismo (o más modernamente: "capitalismo") que precisamente el socialismo venía a "combatir".

Jcl dijo el 12/1/11 7:57 a. m.

Estaba leyendo otros posts del blog... y quiero dejar constancia, que no tiene nada que ver mi opinión de la falta de socialismo con la dices que esgrime el PP unos posts más abajo sobre "el gobierno más antisocial de la democracia"... mi opinión sobre el asunto nada tiene que ver con lo que "digan" los partidos políticos... ni el uno, ni el otro. Sólo con la mera observación personal de la sociedad en la que vivo :-)

Hugo M.M. dijo el 14/1/11 2:20 a. m.

Creo que la idea de la primera frase de Krugman surge de una encuesta bastante famosa que se hizo en USA. No recuerdo bien las preguntas, pero sí su sentido. La primera interrogaba al encuestado si estaría dispuesto a descender por propia voluntad de clase social, mientras que la segunda le preguntaba en qué clase social le hubiera gustado nacer de haber podido elegir. Como digo no recuerdo si era clase social, o pobre y pudiente, o tercermundista y desarrollado. Pero vamos, que el sentido y la mala leche de la encuesta en cuestión estaba claro: nadie elige nacer desgraciado y nadie quiere acabar desgraciado. La socialdemocracia es un intento de acercar a los primeros hasta los segundos.
Por cierto, lo que está haciendo el PSOE sí que es inmoral, privando a los perdedores de una parte de sus ganancias.

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